Publicidad:
La Coctelera

EL BLOG DE JUANMAROMO

Poesia, música, pasión

4 Abril 2009

HE VIVIDO EL INFIERNO

 

Hace unos años se apagaron las luces, empecé a despeñarme por una pendiente sin fin, rodando entre zarzas y pedruscos hacia el más vacio de los vacios. Fue algo súbito, inexplicable. Quizás las piernas se me doblaron bajo el peso del sufrimiento y dejaron de sostenerme, fue una caída eterna y dolorosa, pero sobre todo aterradora.

Nunca he tenido miedo a nada ni a nadie, he mirado cara a cara a la vida y a la muerte, pero hubo un punto en que algo se quebró en mi alma, y toda mi estructura vital se desmoronó en un soplo.

Sentí los zarpazos de miedo, cualquier cosa me aterraba, no tenía fuerzas para levantar la cabeza y un simple bordillo se transformaba en un abismo. Llegué a esconderme física y mentalmente, cuando alguien se acercaba, me daba un salto el corazón y el pánico me inmovilizaba. Rehuía los espejos, como un vampiro sin reflejo ni sombra, el futuro era un túnel siniestro donde se perdía mi vida.

En ningún momento perdí la consciencia, buscaba un arbusto donde agárrame, pero solo había hierbajos y cardos que laceraban mis manos y mi cuerpo, el abismo me llamaba con su canto de sirena varada. Sobre todo temía arrastrar en mi caída a quien más quería en el mundo, y mientras por dentro me desmoronaba, por fuera seguía con mi sonrisa de signal. Comprendí el significado de la palabra soledad, la depresión se había convertido en un agujero negro que amenazaba con abducirme hacia la nada.

Comprendí que el tiempo se acababa , así que dejé el trabajo y me sumergí en las profundidades de la mente buscando en mi interior la luz que me guiara por la senda de las tinieblas.

Fue una remontada lenta y dura, con caídas y recaídas, dos pasos hacia arriba, y otro resbalando de nuevo, pero poco a poco empecé a vislumbrar el cielo. En los momentos más negros supe que el amor era lo único que me quedaba y que solo por él valía la pena seguir luchando. Me arrastré, repté y me agarré a cardos y a quimeras, me tragué las serpientes y escupí los sapos, pero al fin mis ojos recobraron la luz y pude mirarte sin miedo a convertirte en piedra como Medusa.

Han pasado los años, pero nunca olvidaré esos meses en los que viví a las puertas de infierno, en los que la angustia se convirtió en mi amante, en los que sentí que jamás encontraría el camino de regreso.

 

 

servido por JUANMAROMO 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

*EspumadeMar*

*EspumadeMar* dijo

asi me siento yo ahora....luchando contra que?al miedo, al amor, a la depresion, a la soledad a que...

mis abrazos lokitos

5 Abril 2009 | 01:02

Mercedes

Mercedes dijo

Buenas tardes querido Juanm.,

Sentido texto, invita a la reflexión. Se lee fácil, cuando es muy difícil sintetizar esa sensación de desesperación que nos relatas. Me aterra sentirla. He tenido momentos malos, puede que muy malos, pero nunca he sentido la sensación de vacío total, y puede que eso me asuste aún más, el no saber si sería capaz de remontar. Y de vez en cuando me asalta esa duda, y te ahoga, cuando eso ocurra me acordaré de este escrito, sabré que merece la pena luchar y no me abandonaré a la tristeza.

Siempre un placer leerte, juanm., en estos días de ausencia, echaba de menos las buenas vibraciones que trasmites.

Besos, feliz semana.

5 Abril 2009 | 07:52

sherezadee

sherezadee dijo

El amor es lo único que nos salva. Siempre. Suena a frase de anuncio de Coca-cola, pero es la verdad.

Me encanta cómo escribes. Me has hecho sentir por un instante esa angustia.

Abrazos :)

6 Abril 2009 | 09:47

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de JUANMAROMO

EL BLOG DE JUANMAROMO

BARCELONA, España
ver perfil »
contacto »
Soy Juanmaromo, He abierto este rincón, como una sucursal de la comunidad, hasta ver si mis amigos me siguen o se quedan en casa Me he traído mis mejores discos, unos libros de poemas, y en mis horas libres, me dedico a escribir mi nuevo libro de poesía, “Lenguas de Fuego”. Me encanta compartir pensamientos y reflexiones, algunos propios, otros prestados, y algunos de autores consagrados. Todo lo que hay en mi casa, música, relatos y discos, es propiedad de alguien, porque alguien lo ha creado, los textos anónimos, son de dominio publico, las obras firmadas, pertenecen a sus autores, y todas las poesías de “Lenguas de fuego” son de mi puño y letra, así como los relatos que contengan mi firma. Un abrazo y muchas gracias por vuestra visita. Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera