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La Coctelera

EL BLOG DE JUANMAROMO

Poesia, música, pasión

Categoría: MÚSICA

26 Octubre 2009

PREGUNTICA SOBRE DIOS Soledad Bravo

Señor, ¿donde te escondes?, ¿porqué ignoras mis plegarias?

te he buscado en el espacio, en el tiempo, en los ojos de un niño,

pero solo hallé silencio.

Quizas creaste el mundo entre miles de mundos

lo dejaste a medias, inacabado imperfecto

y te marchaste a crear otro más bello.

Señor, ¿dónde te escondes cuando abruma el silencio?

cuando el dolor me ahoga, cuando el cielo está negro.

cuando el mar huele a muerte y el cielo escupe sangre.

Quizás hayas muerto en el árbol que ardió en el bosque

en los ríos cloaca, o en el mar vertedero,

en el niño soldado que mata y que muere...

¿El dolor de tus hijos no ha llegado hasta el cielo?

¿o es que el cielo no existe, y tan solo hay infierno

donde nos arrojaste por nacer imperfectos?

Todavía te busco en la piel de mi amada

en la aurora gozosa, o el ocaso vibrante,

te presiento en el vientre de esa niña preñada

en las manos unidas, en los ojos en llamas,

pero tú te has marchado o quizás nunca fuiste

más que un sueño forjado entre el miedo y el hambre.

*

 

Me he hecho tantas veces esta pregunta, y nadie la contestó que a veces creo que Atahualpa Yupanki dio con la respuesta, al menos ese Dios de barba y triangulo de diadema, es seguro que se almuerza en la casa del patrón.

 

 

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25 Octubre 2009

LA LLAMA DE LA ESPERANZA

La esperanza es como una vela que ilumina nuestro futuro cuando todo está negro. Cada mañana la encendemos y cuidamos que un mal golpe de viento no nos deje en tinieblas, que la goteras no ahoguen su brillo, pero el cirio poco a poco se va consumiendo y por momentos vemos chisporrotear la mecha pidiendo un poquito de tiempo, unas gotas más de cera para sobrevivir.

Miramos por la ventana, y la noche nos muerde con las fauces del miedo, el reloj parece clavado en las horas más crudas mientras escuchamos el aullido de una sirena ulular en la lejanía.

Cuando la luz nos abandone y nuestros ojos se encuentren huérfanos ante la nada, será el momento de asirnos a la paredes, de gatear entre las cloacas, cualquier cosa menos tumbarnos a merced de los buitres de la desesperanza.

Puede que jamás alcancemos el final de túnel, pero el destino nos hallará despiertos, erguidos y con los puños en alto.

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21 Julio 2009

HISTORIAS DE LA VIDA PUTA IV

La adolescencia es una de las épocas más difíciles en la educación de los hijos. Hay dos posturas muy cómodas, la autoritaria, que suele tener un efecto rebote, y la permisiva a ultranza que acostumbra a crear fracasados o delincuentes.
Los padres de mi generación tendíamos a tratar a los hijos adolescentes como amigos, y eso fue un terrible error. Los hijos necesitan una guía y unas normas para desarrollar su personalidad, la camaradería les desorienta y tienden a buscar ejemplos por otros lares, a veces poco recomendables.


Gloria se implicó en cuerpo y alma ayudándoles en los estudios. Tras una jornada laboral agotadora, y la parte correspondiente de las labores cotidianas, venia el seguimiento de los trabajos, los deberes, las preguntas. Yo llegaba a casa pasadas las ocho, y ya era la hora de preparar la cena y tomar la parte que me correspondía en las tareas cotidianas.
La mesa era el templo del diálogo, la tele apagada y la conversación a veces tensa, a veces distendida, pero siempre viva. La música de fondo, era el contrapunto a nuestras palabras, no había gritos, siempre procuramos convencer antes que vencer, pero fue una lucha continua en la que no se podía bajar la guardia.

Las salidas nocturnas, las llamadas de "ahora vengo" a las dos de la madrugada, el intentar dormir pendiente de la puerta de casa que jamás se abría.. la vigilancia y control de los amigos... alguna vez me tocó ir a "rescatar" a mi hija mayor a casa de algún amigo poco recomendable, pero siempre respetando la dignidad y la responsabilidad, procurando no romper ese puente de confianza que cuando se quiebra es imposible reconstruir.

Horas de charlas en el sofá, horarios de televisión controlados, libros compartidos y comentados en familia ...los años pasaban y mientras Silvia terminaba su carrera y empezaba a levantar el vuelo, Diana comenzaba ba a sacar la cabeza del nido. Todo lo que habíamos aprendido con una, iba a mostrarse totalmente contraproducente con la otra.

 

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19 Mayo 2009

BENEDETTI, LEVANTÓ EL VUELO

 

Hay días negros, días de hielo y granizada. Amaneceres amargos en los que el sol se niega a aparecer y solo la neblina helada nos acompaña. Mario se ha ido y nos ha dejado solos. Mario, padre, maestro, POETA... "No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta...".

¡Hojala Dios sea mujer y te tenga entre sus brazos no de marmol!

Tu, yo, y todos los que te amamos, fuimos mucho más que dos, y puedes estar seguro, que ni siquiera con los torrentes de llanto de mi pena, tus poemas serán jamás papel mojado.

Sé que no vas a descansar en tu otra vida, porque tu jamás duermes, que vas a luchar contra la injusticia estés donde esté, y que tu amor y tus poesía nos llegará desde los confines del universo y nos seguirán seduciendo como "Una mujer desnuda y en lo oscuro".

Dijo Saramago que una lágrima jamás podra mojar un Email, pero te aseguro Mario, que mis lágrimas están empapando el teclado. ¡SIC SEMPER!

 

 

Tags: benedetti

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25 Febrero 2009

ESPLENDOR EN LA HIERBA

Buscando ayer "Dos o tres segundos de ternura", me encontré con esta maravilla. "No soy un fulano con la lagrima facil...". pero después de ver y escuchar este video, unas lagrimitas traidoras asomaron por mis ojos. Las imagenes de Nátalie y Warren luchando entre el amor y la desesperación, enmarcados por la voz de Aute, crean un entorno onírico de una enorme fuerza emotiva. Que Uds lo lloren bien.

DOS O TRES SEGUNDOS DE TERNURA

Tags: musica

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8 Diciembre 2008

SUEÑO DE AMOR

Acababa de cumplir 17 años, trabajaba en Discolibro, una distribuidora similar al “Círculo de lectores”. Hacia una semana que nos habían prohibido encuestar por la calle, y ahora nos dedicábamos a la “puerta fría”. Estaba desaminado, aquel día, a mi grupo le había tocado la zona “Sarriá-San Gervasio”, un barrio residencial de clase alta, donde era muy difícil colocar suscripciones.

Fui vigilando porterías, hasta que encontré una en la que no estaba el conserje, me colé rápidamente y subí al ático, salí del ascensor, y llamé al timbre. Noté como alguien atisbaba por la mirilla, al cabo de unos segundos, la puerta se abrió, y apareció una mujer alta, rubia, de unos cuarenta y tantos años. Iba enfundada en un albornoz blanco y me recibió con una sonrisa. Yo estaba cortado, apenas acerté a balbucear. –Estamos haciendo una encuesta…

-Siento recibirte así, me dijo, el servicio tiene el día libre, y mi marido está de viaje. Acabo de tomar un baño, pasa a la cocina, ya te atenderé yo misma- . La seguí por el pasillo y desembocamos en una cocina enorme.

–Estaba desayunando, ¿has probado marrón glacé?- , me dijo mientras me partía un trozo con los dientes.. El albornoz se abrió por un momento, y dejó entrever un cuerpo maduro pero intenso, los pechos pugnaban por escapar de su dulce prisión.

-Mira, aprovecho que estás aquí para que me asesores sobre música, se nota que eres un expert- . Me cogió de la mano y me acompañó a un enorme salón dominado por un carísimo equipo de Alta fidelidad. Pinchó "El sueño de amor" de Liszt, y sin dejarme contestar, me llevó hacia el dormitorio.- Siéntate en la cama, se escucha mucho mejor-

En ese momento, su albornoz se deslizó hacia el suelo dejando al descubierto un cuerpo afrutado, maduro y fragante como una guayaba.

Me quedé mudo, no sabía por dónde escapar. -¿Es la primera vez verdad?, y sin decir nada, me fue desnudando poco a poco. Nunca había sentido nada así, creí estar soñando, cuando sus manos bajaron lentamente mis slips, creí morir. –No está nada mal, me dijo con una sonrisa, acariciando el mástil, que amenazaba con reventar.

Túmbate en la cama y cierra los ojos, no lo abras hasta que yo te diga. Me tendí en el lecho y cerré los ojos. De repente sentí sobre mi boca un aroma cálido y húmedo, y un suavísimo bello se me enredaba en los labios. Abrí los ojos y apenas pude ver sus poderosos muslos y su vientre dominando mi cara. – Solo tienes que libar de mi flor, nunca has comido nada igual. Deslice mi lengua entre sus pétalos y ella empezó a moverse de arriba abajo lentamente y a proferir unos suaves suspiros, noté que todo yo me venía abajo, y me despeñé como un torrente… la miré avergonzado. –No pasa nada cariño, a tu edad, eso tiene fácil remedio, y acarició mi niño de arriba abajo con su lengua. Cuando lo introdujo en su boca y lo lamió con dulzura, creí morir de placer. – Ahora aguantarás mucho más,- y poniéndose a horcadas sobre mí, comenzó a cabalgarme lentamente, sus pechos saltaban como blancas palomas a punto de levantar el vuelo, fue aumentando el ritmo poco a poco. No sé cuanto duró aquello, de repente lanzó un suspiro largo e intenso y me galopó con furia, yo sentí que mi cuerpo se fundía en una corriente de lava y perdí el conocimiento. Cuando desperté estaba solo, la busqué por toda la casa, pero no pude encontrarla, me lavé en el bidé como pude, me vestí en un instantes y salí escaleras abajo. No se lo conté a nadie, ni siquiera a mi mejor amigo.

Toda la semana estuve esperando a que llegara el jueves para volver a visitarla, soñaba con ella, y varias noches manche mis sabanas con su recuerdo. Llegó el día, y me acerque con sigilo al portal, cuando estaba abriendo la puerta del ascensor, sentí una voz a mi espalda. -¿A dónde va, caballero?. –Al ático, respondí titubeando. -¿Al aticó? , pero si no vive nadie.

Si, respondí, una señora rubia …

-Esta Ud loco me interrumpió, la señora murió hace seis meses.

-¿Cómo dice?- pregunte incrédulo.

-Salió en todos los periódicos, se enamoró locamente de un hombre mucho más joven, cuando este la abandonó no pudo soportarlo y se arrojó por la terraza.

Salí corriendo sin contestar y durante una semana me encerré en casa, no hacía más que pensar en ella, todas las noches se me aparecía en sueños envuelta en su albornoz y hacíamos el amor con locura. Perdí el interés por todo, adelgacé cuatro kilos en unos días. Solo esperaba la llegada de la noche para tenerla entre mis brazos y amarla con una pasión deseperada. Una noche no volvió más, cuando desperté me encontré sobre la mesita de noche, un retazo de albornoz blanco, me lo llevé a los labios, y un perfume inolvidable me inundo el alma, sin lugar a dudas aquel aroma, era su aroma.
JUANMAROMO


LISZT "Sueño de amor"

Tags: sexo, muerte

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1 Diciembre 2008

JOAN BAPTISTA HUMET (In memoriam)


http://www.jbhumet.com/autobio01.asp

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En 1968 yo estudiaba en Barcelona, en la escuela Superior de Arquitectura, junto a la Diagonal. Recuerdo, sobre todo, la espléndida vista de la ciudad, abierta al mar, desde el último piso, que ocupaba por completo la cafetería. Allí es donde pasé las más y mejores horas de aquellos tres años. Años difíciles, contagiados del mayo de París en un continuo correr por entre las facultades ante los grises, las fuerzas policiales de aquella época.

En realidad, correr corrí poco, porque yo no era un manifestante auténtico. Nunca me han gustado demasiado las aglomeraciones, siquiera estudiantiles; nunca he sido valiente en ese sentido. O quizá he preferido otras vías de compromiso.

Pero la cafetería sí la frecuentaba, y allí pasé horas interminables discutiendo sobre el régimen del dictador Franco (mirando de reojo la mesa contigua, por si las moscas) o escribiendo mis primeras canciones. Todo con tal de no volver a la pensión (ese nombre es incluso excesivo para aquel caserón sombrío de la avenida República Argentina), donde sólo podía hacer algo mejor que dormir, dado que estudiaba poco o nada: tocar la guitarra.

De hecho, la pensión la elegí yo, con lo que hoy llego a la conclusión de que mi adolescencia se adornó de puestas en escena tendentes al dramatismo, al fatalismo romántico del siglo XIX. Esas escenificaciones son típicas de las personas con pretensiones trascendentes. Y yo, no me pregunten por qué, yo las tenía.

En mis primeras canciones morían personas (principalmente y de forma recurrente mi padre), y en ellas el amor aparecía como algo puro, blanco (es decir, sin derecho a roce). Estas últimas las cantaba ante mi madre, que gustaba de tales concepciones. A lo largo de muchos años de mi vida he tenido que luchar (y no digo yo que haya ganado la batalla), entre la realidad como opción y la concepción ideal de las cosas, de los instintos y los sentimientos.

En aquellos momentos mis canciones reflejaban algo que hoy me produce ternura: a duras penas intentaba liberarme de los influjos familiares, de mi educación pequeño burguesa, expresión muy de aquella época. Con ese bagaje en negativo, de desandar camino, me presenté un día ante Lluís Llach, las canté, y al parecer, superé la prueba, porque le acompañé luego a lo largo de dos años, como explicaré más adelante.

Pero antes, con esas mismas canciones, que el entrañable Salvador Escamilla rechazó para su programa Radioscope de Radio Miramar por tristes -en sus propas palabras- había tenido acceso al manager de un entonces prometedor Joan Manuel Serrat, y me había aceptado que cantara tres de ellas en un recital que dió en octubre de 1968 en Terrassa, mi ciudad. Esa fue mi primera aparición en público, y nunca les estaré suficientemente agradecido a Serrat y a su agente, el inefable Lasso de la Vega.

Por aquel entonces, no era raro que los cantantes que empezaban a funcionar ante auditorios serios y aún iban cortos de repertorio, dieran cabida a un cantante local para que rellenara, como telonero, el espectáculo, aligerando la responsabilidad del protagonista. A la vez, era una espléndida oportunidad para quien, de otra manera, no podría nunca estrenarse ante una platea llena.

Creo que algo en mí aprovechó la ocasión en aquel teatro. Más allá de los condescendientes aplausos del público, esa noche de otoño decidí que quería ser artista. Saludé fugazmente a Serrat (ahí empezó un proceso de fascinación que duró largos años), y al volver a casa reordené las canciones, compuse algunas nuevas, y conseguí un par de direcciones de Barcelona. Una de ellas era el piso-despacho de Núria Batalla, comanager, con Joan Molas, de Lluís Llach.

Llamé, me citaron para una prueba, y cuando una mañana me presenté con la guitarra, me abrió la puerta el propio Lluís, que también esperaba a Núria. Le puse al corriente, me hizo pasar y, creo que ante la eventualidad de una espera demasiado larga, él mismo decidió realizar la prueba. Me dijo que cantara y agarró lápiz y papel.

Después de media hora me dijo que ya era suficiente. Yo había pasado un mal rato extraordinario, pero él estuvo sumamente correcto, cálido, y me lo puso fácil. Finalmente me dijo que sí, que le gustaría que yo cantara con él.

Me sentí un triunfador, le di la mano y me volví, radiante, a la pensión, con mi guitarra valenciana. Antes de dejar el piso pude echar una ojeada a las anotaciones de Lluís: eran simplemente puntuaciones, al estilo del bachillerato. Fueron mis mejores notas de aquel año.

Aparentemente, había ganado mi primera batalla.

Todo había empezado en el verano del 65, en Navarrés, el pueblo valenciano donde, casi por azar, yo había nacido con la llegada del medio siglo. Mi abuelo era músico aficionado, tocaba varios instrumentos, y en tiempos había puesto en marcha la banda musical del pueblo. El tío Batisté, como se le conocía en el pueblo, me transmitió su amor por la música en sesiones entrañables de violín durante los veranos que yo recalaba en Navarrés, que eran todos. Cuando él tocaba era un pequeño acontecimiento, y aún era más fascinante verle afinar con aquel mimo el instrumento que guardaba en un estuche negro sobre el armario de su despacho.

Todo lo que vale cuesta, dicen. Ahorré 700 pesetas dando clases de matemáticas a peores estudiantes que yo, y me fui a Xàtiva (entonces Játiva), a 30 kilómetros, a comprarme una guitarra. Recuerdo perfectamente el olor de la madera y la marquetería de marfil, más que su propio sonido. Mis recuerdos son más sensoriales, sinestésicos, que auditivos o visuales.

La cuestión es que subí al autocar que iba a Játiva, compré la guitarra española, con su funda de lona a cuadros escoceses... y perdí el autocar de vuelta al pueblo. Tuve que hacer el camino medio andando, medio en autoestop, bajo una borrasca veraniega típica de aquellos lares. Llegué calado a casa, pero feliz con mi trofeo y el olor a carretera fresca y a lona sobre mi hombro.

En esa primera guitarra descubrí donde estaba el do, el mi, el la, etc. Mi abuelo Batisté me enseñó mis primeros tres acordes, tónica, dominante y subdominante. Esa misma noche construí una melodía. Era un ripio, pero a mí, aterido bajo la manta, me pareció maravillosa. Era mía.

Batisté murió antes de saber que un día un nieto le iba a tomar el relevo. Que yo iba a ser el primero, pues luego también mis hermanos Agustí y Jordi se iban a dedicar en cuerpo y alma a la música, así como algunos de sus propios hijos. Agustí se decantó por el teatro y el music-hall (hoy es director de la delegación de l'Institut del Teatre en Terrassa), y Jordi ha sido concertista de violín y concertino de diversas orquestas, y hoy empieza a destacar internacionalmente como tenor verdiano.

Pero en aquel otoño del 68, feliz y de vuelta a la soledad de mi cuarto en la Republica Argentina, cantando L'estaca de Lluís Llach por lo bajini, todo eso estaba por llegar.

NO ME QUEDAN PALABRAS, ACOMPAÑASTE MI ADOLESCENCIA Y MI PRIMERA JUVENTUD, CON TUS CANCIONES EN CATALÁN Y EN CASTELLANO. CANCIONES FRESCAS, LOZANAS QUE HABLBAN DE COSAS QUE ERAN NUESTRAS COSAS, DE AMORES COTIDIANOS, DE PAISAJES COMPARTIDOS.

TE HAS ESCAPADO DE LAS GARRAS DE TU ENFERMEDAD, "A LA BUSCA DE OTRA LUCIDEZ". PERO SIEMPRE ESTARÁS EN EL CORAZÓN DE AQUELLOS QUE REIMOS, LLORAMOS Y APRENDIMOS A PENSAR CON TUS CANCIONES.

UN ABRAZO ESTÉS DONDE ESTÉS.

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28 Noviembre 2008

TOTO

Toto es una banda de un origen bastante particular. Aunque unos se conocieron en la secundaria, se reunieron luego de tocar en estudios para otros músicos. Habiendo reconocido sus talentos decidieron tocar para si mismos.

En 1976 Jeff Procaro y David Paich trabajaban como músicos de estudio que además tenían una reputación que les precedía. Luego de tocar juntos por un rato largo, habían notado que compatibles en sus estilos por lo que decidieron dejar su trabajo en los estudios y se largaron a formar su propia banda. Junto a ellos estaban Steve Lukather, el hermano menor de Procaro, Steve; el cantante Bobby Kimball y el bajista David Hungate.

Una noche de tantas Jeff Pecaro veía en televisión El Mago de Oz y encontró que el nombre del perro de la película, Toto, era fácil de pronunciar y recordar. Se lo propuso a los otros integrantes del grupo y el nombre fue adoptado sin mayores objeciones. A manera de coincidencia toto en latín significa “todo armonioso”, lo que por demás le iba bien a un grupo cuyas pretensiones eran hacer todos los estilos de música.

En septiembre de 1977 sale a la venta su primer álbum titulado “Toto” que contenía la memorable “Hold The Line”. La canción subió como la espuma dentro de las listas al punto de convertirse en un indiscutible clásico del rock/pop. Detrás vinieron "I'll Supply The Love" y "Georgy Porgy" que además de ayudar a las ventas del disco, también fueron un punto de inflexión en la estética del pop de los años 70. La entrada de Toto a escena se vio premiada con la nominación al Grammy de 1978 como Mejor Artista Nuevo.

“Hydra” fue su segundo álbum. Puesto a la venta en 1979, el disco contenía la balada pop “99” inspirada en la película de George Lucas “THX-1138”, en la que todas las personas eran llamadas por números en vez de nombres. Si bien las ventas no fueron tan altas como en la primera oportunidad, la banda empezaba a consolidarse como un grupo que marcaba el paso de la música pop.

Dos años después “Turn Back” salió a la venta pero pasó sin pena ni gloria. Pero en 1982 las cosas cambiaron y “Toto IV” barrió con todo lo que se le puso al frente. El disco llegó a platino y “África” y “Rossana” fueron una suerte de Cabalo de Troya que donde pisaba, disparaba un furor descomunal por la banda. La gira mundial fue inevitable, pero antes de que empezara David Hungate dejó el grupo y fue reemplazado por Mike Procaro.

Mientras el disco se vendía como pan caliente y las entradas se agotaban en sus conciertos, Toto recibe 6 premios Grammy por el Álbum del Año, Canción del Año (Rosanna), Productor del Año, Mejor Arreglo Musical para Voces, Mejor Arreglo Vocal y Mejor Mezcla Sonora. A la vez Steve Lukhather recibió el premio a la Mejor Canción Rythm And Blues por “Turn Your Love Arround” que escribió con Jay Graydon y Bill Champlin.

empezaba a consolidarse como un grupo que marcaba el paso de la música pop.

Dos años después “Turn Back” salió a la venta pero pasó sin pena ni gloria. Pero en 1982 las cosas cambiaron y “Toto IV” barrió con todo lo que se le puso al frente. El disco llegó a platino y “África” y “Rossana” fueron una suerte de Cabalo de Troya que donde pisaba, disparaba un furor descomunal por la banda. La gira mundial fue inevitable, pero antes de que empezara David Hungate dejó el grupo y fue reemplazado por Mike Procaro.

Mientras el disco se vendía como pan caliente y las entradas se agotaban en sus conciertos, Toto recibe 6 premios Grammy por el Álbum del Año, Canción del Año (Rosanna), Productor del Año, Mejor Arreglo Musical para Voces, Mejor Arreglo Vocal y Mejor Mezcla Sonora. A la vez Steve Lukhather recibió el premio a la Mejor Canción Rythm And Blues por “Turn Your Love Arround” que escribió con Jay Graydon y Bill Champlin.

LEER MÁS :

http://www.radiodos.com/paginas/archivo/artistas/toto.php


AQUI OS DEJO SUS MAYORES EXITOS.

HOLD THE LINE, AFRICA Y ROSSANA

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Soy Juanmaromo, He abierto este rincón, como una sucursal de la comunidad, hasta ver si mis amigos me siguen o se quedan en casa Me he traído mis mejores discos, unos libros de poemas, y en mis horas libres, me dedico a escribir mi nuevo libro de poesía, “Lenguas de Fuego”. Me encanta compartir pensamientos y reflexiones, algunos propios, otros prestados, y algunos de autores consagrados. Todo lo que hay en mi casa, música, relatos y discos, es propiedad de alguien, porque alguien lo ha creado, los textos anónimos, son de dominio publico, las obras firmadas, pertenecen a sus autores, y todas las poesías de “Lenguas de fuego” son de mi puño y letra, así como los relatos que contengan mi firma. Un abrazo y muchas gracias por vuestra visita. Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

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